La integridad, objetividad e independencia del auditor interno. Claves para lograr una función de auditoría interna de calidad y agregar valor

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Para el auditor interno, Integridad Objetividad, e independencia son valores profesionales fundamentales que le permiten desempeñarse de manera excelente y agregar valor a la empresa.

“La Auditoría Interna es una actividad independiente y objetiva de aseguramiento y consulta, concebida para agregar valor y mejorar las operaciones de una organización. Ayuda a una organización a cumplir sus objetivos aportando un enfoque sistemático y disciplinado para evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gestión de riesgos, control y gobierno” (IIA, Instituto de Auditores Internos).

Esta definición incluye la independencia y objetividad de la auditoría interna como aspectos fundamentales en los servicios de aseguramiento y consultoría. Además, tanto las Normas Internacionales para el ejercicio Profesional de la Auditoría Interna emitidos por el IIASB (Consejo de normas internacionales de auditoría interna) como el Código de ética del IIA, estipulan que el auditor interno debe demostrar objetividad, integridad e independencia en el desarrollo de sus funciones.

Integridad Objetividad, e independencia: valores centrales del auditor interno

A continuación se explorarán las definiciones y recomendaciones el Código de Ética del IIA y de las Normas Internacionales para el ejercicio Profesional de la Auditoría Interna concernientes a la Integridad Objetividad, e independencia en el ámbito de la auditoría interna. Por otra parte, es indispensable señalar que, en todos los casos, las amenazas a la objetividad y a la integridad deben contemplarse en varios niveles; del auditor individual, de cada trabajo, funcional y organizacional.

La integridad: consiste en desempeñar el trabajo de auditoría interna con honestidad, diligencia y responsabilidad.

Claves para garantizar la integridad. Los auditores internos deben:

  • Abstenerse de participar en actividades ilegales o en actos que vayan en detrimento de la profesión de auditoría interna o de la organización.
  • Respetar y contribuir a los objetivos legítimos y éticos de la organización.

 

 

La objetividad: es una actitud mental neutral que permite a los auditores internos desempeñar su trabajo con honesta confianza en el producto de su labor y sin comprometer su calidad. La objetividad requiere que los auditores internos evalúen equilibradamente todas las circunstancias relevantes y no subordinen su juicio a otras personas ni se dejen influir indebidamente por sus propios intereses o por los de otros stakeholders (grupos de interés).

Claves para garantizar la objetividad. Los auditores internos deben abstenerse de:

  • Participar en actividades o relaciones que, por estar en conflicto con los intereses de la organización, puedan perjudicar la imparcialidad de su evaluación.
  • Aceptar cosas que puedan perjudicar su juicio profesional.
  • Evaluar operaciones específicas de las cuales hayan sido previamente responsables.

Adicionalmente, los auditores internos deben divulgar todos los hechos materiales que conozcan y que, en caso de no ser divulgados, distorsionen el informe de las actividades sometidas a revisión.

La independencia: es la libertad de condicionamientos que amenacen la capacidad de la actividad de auditoría interna de llevar a cabo sus responsabilidades de forma neutral.

Aclaraciones necesarias sobre la independencia del auditor interno

Como lo señala Richard Chambers (IIA) en su artículo: “No confunda Independencia con objetividad” (2010), el director ejecutivo de auditoría y su personal, en su calidad de empleados de la empresa, no pueden ser, técnicamente, independientes de ella. Sin embargo, es crítico que la actividad de auditoría interna sea libre para ejecutar sus responsabilidades. Es vital que la junta directiva confíe en que los esfuerzos de auditoría interna no están siendo frustrados por uno o más altos ejecutivos de la organización.

El numeral 1100 de las Normas de auditoría establece que, con el fin de lograr el grado de independencia necesario para cumplir eficazmente las responsabilidades de la actividad de auditoría interna, el director ejecutivo de auditoría debe tener acceso directo e irrestricto a la alta dirección y al Consejo. Así pues, se puede concluir que la independencia pertinente a la auditoría interna es un atributo organizacional.

Claves para garantizar la independencia. El director ejecutivo de auditoría debe:

  • Informar a un nivel dentro de la organización que permita que la actividad de auditoría interna cumpla con sus responsabilidades.
  • Confirmar al consejo, al menos anualmente, la independencia de la actividad de auditoría interna.

Referencias:
Normas Internacionales para el ejercicio Profesional de la Auditoría Interna,el IIASB
Código de ética, IIA.
Chambers, Richard. (2010). No confunda Independencia con objetividad.
Stewart, Jenny; Subramaniam Nava. (2010). Internal audit independence and objectivity: a review of current literature and opportunities for future research. Griffith University.

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