El auditor externo independiente. Cómo garantizar la integridad, objetividad e independencia, y evitar los conflictos de intereses

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¿Se ha preguntado alguna vez cuáles son las claves para lograr una función de auditoría externa de calidad? Son tres y están enraizadas en el código de ética de todo auditor externo independiente; estas son: la objetividad, la integridad y la independencia.

“En el desempeño de cualquier servicio profesional, un [auditor] debe mantener su objetividad e integridad y permanecer libre de conflictos de intereses; tampoco debe falsificar los hechos o subordinar su juicio a otros” (Código de conducta Profesional del AICPA). Como lo señala el Código, la objetividad, la integridad y la independencia hacen parte de los requisitos esenciales que todo buen auditor externo debe cumplir en su ejercicio profesional. A continuación profundizaremos en la definición de cada uno de estos valores éticos en el campo de la auditoría.

En primer lugar, la objetividad comprende la obligación de ser imparcial, honesto y de estar libre de conflictos de intereses. Además, implica una actitud mental imparcial que permite a los auditores realizar su trabajo sin compromiso de la calidad. Adicionalmente, la objetividad requiere que los auditores no subordinen su juicio a otros.

En segundo lugar, la integridad es un elemento de carácter fundamental en la profesión de auditoría externa pues de ella deriva, en buena parte, la confianza pública. La integridad requiere que el auditor sea, entre otras cosas, honesto, sincero, correcto, y que nunca subordine la confianza pública a su beneficio personal. Por otra parte, la integridad da lugar a la diferencia de opinión honesta; pero, en ningún caso al engaño o a la violación de los principios éticos.

En tercer lugar, la independencia está directamente relacionada y es interdependiente de la integridad y la objetividad. Ser independiente implica reconocer la obligación que se tiene de ser justo; no solo con la administración, sino con todos los stakeholders (clientes, acreedores, accionistas y posibles inversionistas) que confíen en los resultados de la auditoría. La independencia exige a todo buen auditor externo ser autónomo en el desempeño de sus funciones, y realizar su trabajo libremente, sin interferencia y con la mayor objetividad posible.

La independencia le permite al auditor externo juzgar de manera imparcial y evaluar adecuadamente la administración y los controles al interior de la empresa. Tales juicios deben estar libres de influencias y presiones tanto personales como provenientes de los stakeholders (grupos de interés) y no deben verse afectados por conflictos de intereses.

El código de ética, un camino seguro para el auditor externo independiente

En el desempeño de sus responsabilidades profesionales, los auditores pueden enfrentar presiones contradictorias provenientes de: los clientes, los otorgantes de crédito, los gobiernos, los empleadores, los inversores, y la comunidad empresarial y financiera entre otros stakeholders. Para resolver estos conflictos, el auditor externo debe actuar con integridad, independencia y objetividad, guiándose por las directrices establecidas por: el Estándar General de Independencia de la SEC (Comisión Nacional del Mercado de Valores de Estados Unidos), el Código de conducta Profesional del AICPA (Instituto Estadounidense de Contadores Públicos Certificados) 2014, los Estándares Generales de Auditoría del PCAOB (Consejo de Supervisión Contable de Empresas Públicas) 2016 y por el código de ética de la empresa a la que pertenezca. Lo anterior con el objeto de evitar que su función de auditoría al interior de la empresa se vea comprometida por conflictos de intereses o por incumplimientos a las pautas de comportamiento ético.

El Estándar General de Independencia del Auditor de la SEC provee lineamientos específicos para garantizar la independencia en la función de auditoría externa y evitar los conflictos de intereses. Es competencia del Comité de Auditoría asegurarse de que el auditor sea independiente y esté libre de conflictos de intereses; para ello debe considerar todas las relaciones entre el auditor y la empresa, incluyendo sus contactos con la administración y los directivos. El Comité de Auditoría debe asegurarse de que el auditor no se vea en una situación en la que:

  • Deba auditar su propio trabajo.
  • Exista un conflicto de intereses con el cliente de auditoría.
  • Deba asumir responsabilidades de la administración de la empresa u ostenten la calidad de empleados.
  • Se vea abocado a abogar por el cliente de auditoría.

Para garantizar la autonomía de los auditores externos en ejercicio y para evitar conflictos de interés, las reglas de la SEC también abordan ciertas restricciones específicas en cuanto a los servicios y relaciones que están prohibidas para ellos. A continuación se revisarán algunas de estas.

Servicios prohibidos. El auditor externo independiente no tiene permitido prestar los siguientes servicios a su cliente de auditoría o a sus asociados:

  • Contabilidad.
  • Diseño e implementación de sistemas de información financiera.
  • Servicios de tasación o valoración.
  • Servicios actuariales.
  • Outsourcing de auditoría interna.
  • Funciones de administración o de recursos humanos.
  • Servicios de corredor de bolsa, asesor de inversiones, o servicios de banca e inversión.
  • Asesoría jurídica.

Relaciones prohibidas. Ciertas relaciones entre las firmas de auditoría o los auditores externos y las empresas que contratan sus servicios están prohibidas debido a que perjudican la independencia del auditor y/o generan conflictos de interés; estas incluyen:

Relaciones de empleo: los auditores externos no pueden tener ningún vínculo laboral con la empresa auditada. Si la empresa desea vincular a un profesional que haya ejercido la función de auditoría interna, debe esperar como mínimo un año después de que dicho profesional se haya desvinculado de la firma de auditoría.

Comisiones: los Comités de Auditoría no deben aprobar contratos que remuneren a los auditores con comisiones o salarios variables ya que este tipo de remuneración lesiona la independencia del auditor.

Relaciones comerciales materiales directas o indirectas: las firmas de auditoría no deben tener otros negocios directo o indirectos con la empresa objeto de la auditoría. El Comité de Auditoría debe ocuparse de que la empresa establezca mecanismos para identificar tales relaciones.

Ciertas relaciones financieras: Algunos vínculos comerciales entre la empresa y el auditor están prohibidos, como por ejemplo dealer/bróker y prestamista/deudor. Tampoco se pueden realizar operaciones de seguros, de inversiones o relacionadas con comisiones mercantiles.

Revelación de información ante el Comité de Auditoría

El Estándar General de Independencia del Auditor de la SEC (N° 1 independencia) requiere que el auditor reporte por escrito ante el Comité de Auditoría todas las relaciones entre la empresa y la firma de auditoría que puedan eventualmente afectar la independencia, incluyendo las relaciones no materiales. El auditor debe, también, discutir y confirmar su independencia con el Comité.

Trascendiendo la norma: el auditor externo en busca de la excelencia

Si bien puede ocurrir que, en el gremio, los auditores se desempeñen con diferentes grados de independencia —algunos más altos contribuyendo a la calidad y otros más bajos en detrimento del aseguramiento—, para todo buen auditor externo es evidente que una función de auditoría sin independencia resulta obsoleta y carente de sentido. De esto se sigue que la independencia es, de hecho, el valor central alrededor del cual se estructura toda función de auditoría externa de calidad; por consiguiente no se deben escatimar esfuerzos personales ni procedimentales para salvaguardarla.

Usted podría estar preguntándose si la observancia de las leyes regulatorias y del código de ética es suficiente para llegar a ser un auditor externo independiente. Lo es siempre y cuando esté reforzada por una motivación interna; pues ninguna regulación o manual externo puede reemplazar el firme propósito de un auditor de concebirse como un profesional ético e íntegro, y de actuar en consecuencia. Los auditores externos objetivos e independientes aportan gran valor a las empresas, y contribuyen a la construcción de una cultura de éxito y excelencia en el campo de la auditoría.

Referencias:
General Standard of Auditor Independence, SEC.
Auditing and Related Professional Practice Standards Part 5-Etics and Independence, PCAOB.
AICPA Code of Professional Conduct.

 

Equipo Auditool

 

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